Bienvenida al blog / Prueba piloto

Bienvenidos al blog oficial de  Invasores y Conquistadores . Este espacio nace con una intención muy clara: compartir fragmentos de un ensayo que terminé hace meses y que actualmente busca editorial. No voy a desvelar aquí su estructura completa ni todos sus temas, pero sí quiero ofrecer algunos pasajes como muestra del tono, la mirada y el tipo de reflexión que lo atraviesa. La idea de abrir este blog surgió tras una reciente discusión sobre el papel de los gatos en la pérdida de biodiversidad. Aunque el libro no trata exclusivamente de ellos —aparecen solo en uno de sus dieciocho capítulos—, hay un capítulo sobre “Especies Domésticas” que ofrece una perspectiva no hegemónica sobre ellos dentro de la conservación de la biodiversidad. Por eso iré publicando, como prueba piloto, entradas semanales con extractos de ese capítulo. A través de las cuales podéis intuir parte del enfoque general del libro sin revelar el conjunto. Vuestras impresiones me ayudarán a saber si puede ser de in...

De diosa Bastet a gato satánico

 De sagrado a inmundo

Se desconoce con exactitud cuándo Felis silvestris dio lugar a Felis silvestris catus; análisis de ADN apuntan al inicio del Neolítico, hace unos 10 000 años en el Oriente Próximo, junto a los primeros agricultores. Desde allí se expandieron a Europa hace unos 6 500 años. Fueron —y son— apreciados por su función raticida, su independencia, elegancia y calidez. 

En el antiguo Egipto los gatos eran venerados como sagrados. La diosa Bastet, con cuerpo de mujer y cabeza de gata, era un dios híbrido que unía características felinas a la figura femenina. El Museo Arqueológico Nacional conserva una figurilla de bronce de Bastet desde 1867. 

En principio la diosa tenía forma de leona; y se empezó a representar como gata cuando se valoraron los aspectos más benéficos y amorosos del “Ojo del Sol” el femenino de Ra. La popularidad de Bastet cubría las preocupaciones cotidianas: fertilidad, bienestar, protección de la familia y de los niños. Quedando reflejada en momias de gatos, estatuillas de bronce y fiestas en honor a Bastet. 

Herodoto cuenta que los fieles iban en barca “cantando y tañendo instrumentos, riendo y desnudándose” hasta Bubastis, lugar donde se bebía más vino que en todo el resto del año.Aquellas celebraciones eran la antítesis de las europeas a partir de que la Iglesia extendiera su poder: las egipcias buscaban disfrute y catarsis; las eclesiásticas, temor y penitencia. 

La criminalización del gato: por asociación con lo voluptuoso y femenino tenía raíces antiguas. El éxito de la Iglesia consistió en cambiar la percepción del tándem mujer-gato de benéfico a maléfico. Aquellos fanáticos estaban dispuestos a ir contra todo lo bueno, lo sabio y lo bello con tal de obtener el poder absoluto.

A menudo se piensa que en el pasado éramos ignorantes y que ahora “los bebés ya nacen sabiendo”. Sin embargo, pese a la acumulación de tecnología y cultura, y aunque nuestra domesticación alterara en una diminuta proporción nuestro genoma, seguimos siendo los mismos H. sapiens con las mismas capacidades y limitaciones de los primeros representantes de nuestra especie. Como el perro respecto al lobo o el gato doméstico respecto al salvaje, en el fondo no hemos cambiado tanto.

Creímos que la modernidad nos había dado mayor comprensión y empatía, y sin embargo hemos visto resurgir el terraplanismo, fascismos, sexismos y racismos. Las guerras tribales del pasado eran un juego de niños comparadas con los crímenes por recursos e intereses económicos de la modernidad. 

Justo mientras escribo, un genocidio está en marcha —en nombre de quienes fueron víctimas del holocausto— y el resto del mundo mira hacia otro lado. Nada del pasado es exactamente igual al presente… pero tampoco es tan diferente.

Criminalizar a una etnia o a una especie, se diferencia en que en el primer caso el criminalizado es de nuestra especie y en el segundo de otra. El racismo y el  especismo tienen los mismo principios ideológicos. 

La historia ya cambió una vez la imagen del gato: de diosa a demonio y cuando ya se habían olvidado en gran parte las supersticiones maliciosas creadas por la propaganda eclesiástica medieval, una nueva propagando se inició para criminalizarle, poniendo en tela de juicio a las almas compasivas que lo protegen y a quienes no comulgan con la nueva inquisición. En la próxima entrada veremos las cualidades y capacidades de este felino.

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